Ni grande ni chico. Ni pesado ni liviano.
El buzo que se siente bien porque está hecho bien.
Con puños y cintura ajustados, cuello ancho para respirar estilo y bordados + serigrafía que cuentan una historia sin decir una palabra.
Perfecto para esos días donde no querés pensar en qué ponerte… solo ponértelo.
Fluye, que la nube te cubre.
